|
...la cajita de música Cuado era pequeña me fascinaban las cajitas de música. Particularmente me gustaba una de color rojo, preciosa, que era propiedad de mi prima. Ella era bastante mayor que yo y por supuesto no me la dejaba. Aún así no perdía la oportunidad, en cuanto me sabía lejos de todas las miradas, de escabullirme furtivamente hasta su cuarto. Allí me subía a un taburete y cogía la ansiada cajita. El corazón me latía a toda velocidad. Sabía perfectamente que estaba cometiendo algo que no debía y esa mezcla entre excitación y miedo hacía que fuera mucho más interesante. Cuando ya tenía toda la cuerda dada era el momento de abrir la cajita. Todavía noto toda la sangre arremolinándose en mis mejillas. Es curioso pero cuando eres pequeño no mides la reacción de tus acciones, el hecho de ejecutar tus acciones supera el después con creces. Nunca parecí entender que el objeto de mi deseo, oír la música, ver a la bailarina moverse como un poseída encima del espejito redondo que aparecía al abrir la tapa, ese mismo acto era el que ponía fin a mi fechoría. Alertados por la música todo el mundo empezaba a buscarme y me encontraban allí, como drogada con la cajita. Por supuesto me la quitaban no se fuera a romper. Y yo siempre les miraba con la misma cara de odio y pensando que las próxima vez tendría más cuidado. Creo haber contemplado la posibilidad de secuestrar a la bailarina. No debí ser una niña fácil. Ahora ha pasado el tiempo y tengo que reconocer que he dejado de abrir muchas cajas por muy bonitas que fueran por fuera. Otras parecían más discretas pero por algún motivo han llamado más mi atención. Que me encontré con cajas vacías de música. Que la mayoría de las veces nadie me las ha arrebatado, sino que las he cerrado voluntariamente o cuando ya la música había dejado de sonar. Que en muchas ocasiones me he convertido en la bailarina que danzaba poseída al compás de algún encantador de serpientes. Que otras cajas las tuve que cerrar antes de tiempo. Y que en general conforme me hago mayor abro menos cajas y tengo menos esperanzas de que la música suene cuando lo hago. Y sobre todo que una vez que he abierto y cerrado una caja no la suelo volver a abrir. 17/11/2004 17:46 Enlace permanente. Tema: mis artículos favoritos. Comentarios » Ir a formulario
Precioso post :)
Seguramente en el mercadillo mas exótico, encuentres por casualidad la mas bella caja de música que te devuelva las sensaciones de la infancia. Un besote. Fecha: 18/11/2004 19:54.
Me encanta el significado que encierra tu post, gracias por compartirlo con todo el que lo desee.
Saludos de la N! Fecha: 18/11/2004 19:11.
Je je gracias Aurawa, si encuentras el mercadillo exótico me das la dirección :o)
Fecha: 18/11/2004 19:26.
ni todas las cajas tienen musica, ni toda la musica proviene de cajas. A ver si hay suerte, y encuentras LA caja con TU musica.
PD: me tienes enlazado 2 veces... me siento halagado, pero creo q es un error. Fecha: 18/11/2004 19:55.
Me ha gustado muxo tu post!!
quizás buske una caja de musica para mi Un saludo Fecha: 18/11/2004 19:05.
Gracias por visitar mi blog y por tu post. Gracias a tu visita me has permitido conocer tu hermoso blog.
saludos Fecha: 18/11/2004 19:00. |
ATHENATemasArchivos
Enlacesasí soyEllos
Ellas
Otros |