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Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2005. ...espacios vitales (I) Todos tenemos un espacio vital a nuestro alrededor, a modo de barrera invisible. Ese espacio cambia con cada situación y cada persona. Su tamaño define a las personas de nuestra confianza y aleja a las que no. Cuando nos presentan a alguien como mucho sacamos la mano de ese espacio para ser corteses, luego la mano vuelve a su posición y la barrera se regenera.El contacto físico es el intento de romperlo o de, al menos, ganar posiciones. Cuanto mayor es la confianza con alguien menor es ese territorio no compartido… Cuando nos conocimos su espacio vital era algo más en él que una expresión hecha. A su alrededor su espacio vital no era un recurso, más bien se convertía en una pared invisible y a primera vista infranqueable. Aquel muro, que emitía desde sus brazos permanentemente cruzados, debía estar hecho de algún tipo biológico de metacrilato, porque podía verle perfectamente al otro lado. Y lo que veía me gustaba. Los tímidos deben emitir algún tipo de ferormona irresistible para mí. Ya me lo dijo mi madre “Nena, la cabeza no te cabe por los barrotes” y desde que los bomberos tuvieron que sacarme (mi madre estaba equivocada) sé que no hay muros, ni barrotes que no puedan ceder. Eso sí cuando la extroversión y la locuacidad no sirven, entonces, me quedo sin recursos. Y no hay nada peor que quedarse sin recursos porque entonces sólo te queda ser tú mismo. Y ahí me quedé haciendo piruetas fuera del muro a ver si retrocedía algo. Algunos días creía que se había movido, otros que era producto de la imaginación. Nos mirábamos, hablábamos y nos reíamos a través del muro. Una vez le ofrecí helado y él saco una de sus manos para recogerlo con una cucharilla. Aproveché para inspirar fuerte, a ver si podía captar su olor. Quise poner mi mano cerca para rozarnos de forma “casi fortuita”. Un día él se acercó con curiosidad a mirarme un poco más de cerca, al borde de la barrera. Descubrí que aquel tiempo de aproximación había dado sus frutos y que aunque la barrera existía él la había convertido en una gigante pompa de jabón para que yo pudiera entrar. Delicadamente para evitar una invasión ofrecí mi mano. Él la cogió y sin dejarme de mirar a los ojos me hizo pasar a su espacio vital… Fue después de haberme abrazado cuando me di cuenta. Sólo se podía atravesar aquella barrera ofreciendo mi propio espacio vital. En aquel tránsito, inconscientemente, había dejado caer mis propios muros, mis corazas, había mostrado mis miedos y mis propias debilidades. Y me sentí vulnerable, desnuda y desbordada por aquella colonización mutua que había hecho una realidad la intersección de nuestros espacios vitales… ...pasaba por aquíTal día como hoy hace un año empecé el blog. Como dice la canción "pasaba por aquí" casi por casualidad. Y tengo que decir que este experimento de memoria paralela no ha estado mal. Lo mejor, como casi siempre, la gente. Esto de los blogs al menos permite intuir a personas detrás de sus pantallas, en sus ordenadores, con sus buenos y malos ratos. He disfrutado intelectual y emocionalmente, me he sentido escuchada y muchas veces identificada. No voy a nombrar a nadie que seguro que peco y olvido a alguien. También he tenido sinsabores pero esos, los tengo ya olvidados. Un abrazo para todos los que pasabais por aquí. Espero que al menos dure un año más. 11/08/2005 19:08 Enlace permanente. Hay 8 comentarios. ...día de calmaLuis García Montero nos regaló este "Día de Calma" Quien no quiso caer en la mentira, no sea injusto desde la verdad. Repítelo. Es un día de calma. Aunque la mar extienda sus castigos y el golpe solitario de los remos se pierda entre la espuma, como se pierde el último destello de una mano, quiero que lo repitas: es un día de calma. Repite que es mentira todo lo que parece sucederte, que las manos deshechas son mentira y no temes el viento, ni existen los abismos en el agua, ni la respiración entrecortada. Porque la piel del labio siente una quemadura de sal y se parecen sus latidos al odio demasiado, repite que no sientes sus latidos. [...] ******************************************* Me cojo vacaciones de blog indefinidas... 14/08/2005 19:38 Enlace permanente. Hay 6 comentarios. ...la hora del café De pronto en algún momento alrededor de los 30 empiezas a valorar a tus amigas. Siempre han estado ahí, pero probablemente tú, preocupada en la búsqueda del hombre de tus sueños ni les habías dado la importancia que se merecen.Tus amigas se convierten en esa madre/amiga que nunca será tu madre, precisamente porque es tu madre, aunque tengas mucha confianza con ella. Porque hay cosas que a tu madre le dejarás entrever pero no contarás literalmente como a ellas. De repente empiezas descubrir que tus amigas no se asustan cuando dices cosas como cojones (las mujeres sólo decimos testículos cuando hablamos con nuestros hijos), polla, me la metió, me quería dar por el culo, etc… Y sobre todo se puede hablar con ellas de la regla y todos sus anexos, porque como ellas nadie te entiende sobre ese tema. Es una estupidez decirle a un hombre, “Estoy fatal, tengo las piernas hinchadas, me duelen las tetas y los ovarios me van a explotar” Tus amigas no dicen nada cuando te estás tirando al tío equivocado. Eso sí se muerden el labio inferior visiblemente para que sepas lo que piensan. Y cuando estás enamorada de un cerdo que, por supuesto te acaba dejando, evitan decir eso de “Te lo dije” y ponen a tu disposición todos sus hombros. En una buena reunión de amigas una contará que su hijo de 17 tiene problemas con las pastillas, otra que suegra es una mala víbora, que los sujetadores esos monísimos están de oferta, que es horrible lo que ocurre en oriente medio, que el libro ese que le dejaste dice un montón de verdades, que qué marca café estáis usando, que están pensando en comprarse un consolador y que la crema antiarrugas esa que tanto anuncian, no sirve de nada. Todo en apenas veinte minutos, luego nos acabamos el café, nos besamos todas, porque para nosotras el contacto físico es indispensable y seguimos con vuestras vidas. Porque sólo entre nosotras nos sentimos escuchadas, a pesar de que hablemos todas a la vez. Porque somos capaces de almacenar y reunir entre varias más información que el ordenador de hacienda, además sabemos compartirla. Probablemente necesitamos a nuestras amigas más de lo que queremos aceptar, para sentirnos comprendidas al menos a la hora del café. 18/08/2005 00:38 Enlace permanente. Hay 11 comentarios. ...viento del norte Ha vuelto el viento del norte.Soy turista en mi ciudad. Hoy cuando miraba hacia arriba he podido ver dos parejas de cigüeñas cruzando la calle San Gil. Rumbo a África, tal vez. Un poco más adelante al girar en Méndez Núñez unos turistas venidos del sur le colocaban un gorro a su niño, sorprendidos por el cambio de tiempo. El calendario me engaña y me dice que sólo es 20 de agosto. Se ha levantado viento del norte que me deja fría, se cuela travieso entre mis faldas de verano, me eriza la piel y me trae olores que presagian otoño. He visto las cigüeñas volando juntas. He levantado la mirada al cielo y por un momento he sentido que se me caía encima. Porque como ya os conté una vez, a mí no me gusta el otoño … sola. 20/08/2005 23:51 Enlace permanente. Hay 12 comentarios. ...espacios vitales (II)Tarde unos segundos en recordar en que cama estaba. Sin abrir los ojos me sentí observada, mientras me abrazaban. Pero lo que me había despertado era aquel beso en la frente mientras me susurraban ”…Cara” Se apoderó de mí el pánico, ese que te invade cuando piensas que existe una pequeña posibilidad ser feliz. Sin revelar que estaba despierta, me di la vuelta deseando que el sueño me volviera a acoger. Poder olvidar donde estaba, lo que ocurría, lo que se avecinaba. Pero hundió sus labios entre mi pelo, pegó su cuerpo a mi espalda y me repitió, inconsciente de que yo le escuchaba ”…Cara” Nunca le dije que le había oído, tal vez él siga pensado que estaba dormida. 26/08/2005 12:21 Enlace permanente. Hay 9 comentarios. ...despertar Me desperté en la penumbra de las siete de la mañana, cansada, después de una noche de sueño agitado.Acerqué mis manos a mi cara intentado captar lo que quedaba en ellas de tu olor dejado la noche anterior. Sabía que estarías ya muy lejos. Después de la ducha que alejó lo último de ti llevándoselo por el desagüe, me tomé un café acurrucada en un sillón de mimbre. Me asomé por la ventana, y mirando ese cielo protector de lunes, simplemente deseé que allá donde te encontrases, estuvieras bien. 29/08/2005 16:10 Enlace permanente. Hay 6 comentarios. ...unida a tiHace algo más de un año buscando la forma de medir el olvido até una cinta a mi tobillo. Con la promesa de no quitarla hasta que el tiempo terminara por desgastarla y cayera. Con la esperanza de que ese tiempo fuera el suficiente para haberle sacado de mi memoria. Con la intención, también, de recordar que una vez me hicieron daño. Estuve tentada de cortarla muchas veces, sobre todo al principio, cuando no quería olvidarle, cuando quería seguir aferrada a su recuerdo. Me obligué a llevarla para tener presente que debía permanecer alejada de él. Después de más de un año, como embrujada, la cinta sigue íntegra. Apenas deshilachada empieza a ser una carga y me pregunto si, de alguna manera, no se ha convertido en una excusa para no pasar página. Y si mi voluntad no es suficiente para cortarla y soltar definitivamente este cordón umbilical que me une a su ausencia 31/08/2005 16:04 Enlace permanente. Hay 5 comentarios. |
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