Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2005.

...trenes y caminos

Abrió los ojos. Un golpe en el traqueteo del tren la despertó una vez más. Miró a su alrededor. Aquel compartimiento tenía ocho sillones rojos, deshilachados por muchos sitios, algunos agujeros ocasionados por quemaduras de cigarros y manchas de dudosa procedencia. Por encima de su cabeza, una bandeja de rejilla metálica marrón, sustentaba a duras penas las maletas de los ocupantes.

La puerta al pasillo tenía una ventanilla por la que se veía a otros pasajeros pasar hacia el vagón cafetería o hacia los baños. Apostado fuera, había también un hombre que miraba con preocupación hacia el interior del compartimiento.

Dentro dos niños de no más diez años discutían por una de esas dichosas maquinitas de juegos. Una señora mayor hacía lo que podía porque se mantuvieran callados. Tenía la cara cansada de vivir, un regazo confortable y una mirada de esas que consuelan en la más fría noche. La miró y al ver que se había despertado le preguntó en voz baja si había descansado algo. Ella movió la cabeza afirmativamente.

Un joven dormía en otro de los asientos enfrente de ella. Lo observó. Desprendía seguridad. Sus manos parecían firmes. Habían hablado antes de quedarse dormidos. Compartían algunas aficiones, miedos y proyectos. Se bajaba varias estaciones antes que ella. Pero intercambiaron sus direcciones por si el volvía. Por si ella se decidía a viajar a otro destino.

Volvió a apoyar la cabeza en la ventanilla. Sintió el frío del cristal en su frente, en ese momento mágico en que dos cuerpos tardan en ponerse a la misma temperatura. Cerró los ojos, quedándose en estado de sensaciones mínimas. El rumor de los niños, el traqueteo, el olor a “fábrica de galletas” y poca aireación del tren. El olor del joven a futuro, vida y esperanza.

Una especie de falta repentina de aire le hizo incorporarse. Miró hacia el pasillo y le vio. El estaba de espaldas. En ese momento se cruzaba con el hombre apostado en el pasillo e intercambiaron un cortés buenos días. Siguió hacia delante, desapareciendo de la ventanilla.

Ella se puso de pie, le costó mantenerse levantada, pues las piernas se le habían quedado dormidas. Con esfuerzo arrastró la puerta del compartimiento lateralmente para abrirla.

El cerraba la puerta del siguiente vagón cuando ella salió al pasillo. El hombre que vigilaba desde el pasillo la intentó convencer para que volviera a dormir. Ella se zafó de sus manos y sus palabras y comenzó a correr por aquel tren en su busca. Intentando no perderle nunca de vista. Iba golpeándose con las paredes del tren, chocando con los viajeros que salían al pasillo en ese momento, saltando por encima de maletas y bolsos de viaje.

Siempre sin verle la cara, sólo con la certeza de lo que había sentido.

**************************
Es mi vida como un viaje en tren.
Conmigo van los más cercanos a mí y mi futuro, casi siempre dormido y llegando antes de tiempo.
Mi pasado me acecha y me condiciona desde el pasillo
Y en ocasiones el amor pasa por delante de mi puerta y salgo corriendo detrás de él, pero rara vez lo alcanzo.

02/05/2005 17:06 Enlace permanente. Hay 9 comentarios.

...Cenicienta me tiene envidia

Decía el cuento. “Tenía Cenicienta los pies más pequeños y bonitos del reino”

Si me hubieran llamado para hacer un papel secundario en Cenicienta, yo me hubiera quedado con el príncipe.

Calzo un 33 pequeño, y es terrible ir a comprarme zapatos. Siempre he odiado mis pies. Principalmente porque en cuanto estoy en una reunión social y alguien me pregunta; pero ¿cuánto calzas? Inmediatamente todo el mundo deja lo que está haciendo y para mi bochorno, se dedica a mirarme los pies.

Además sumado a esto, mi altura no ayuda mucho, siempre estoy con los pies colgando en todas las sillas. No se puede decir nada serio si no tienes los pies apoyados en el suelo.

Ya he perdido la esperanza, teniendo en cuenta que mi desarrollo terminó hace años y por una vez mi madre se equivocó y mis pies, al contrario que otras partes de mi anatomía, no eran cuestión de tiempo.

Así que lo único que me queda es que aparezca el príncipe. Claro que tal y como están los tiempos, me veo andando con un solo zapato y buscando yo al príncipe de puerta en puerta.

¿Oye no habrás encontrado mi zapato de cristal?
05/05/2005 12:49 Enlace permanente. Tema: riéte conmigo Hay 10 comentarios.

...ellos son

Me cuesta escribir sobre mis hijos, para mis hijos. Tal vez porque sea más fácil escribir pensamientos que sentimientos…

****************************


Así os siento

La paz es veros dormir a mi lado. Juntos, calentitos, como cachorros, con mi abrazo por edredón.

La paz es teneros tan cerca que sin moverme pueda oler vuestro pelo, comprobar con mis labios que no tenéis fiebre.

La paz es sentir vuestra respiración calmada, profunda, sin miedos, sin pesadillas.

La paz son vuestros párpados cerrando vuestros ojos, abriendo la ventana de los sueños.

La paz es percibir mientras dormís lo diferente que sois, lo iguales que sois.

La paz es vuestra sola presencia, la que me quita los miedos y me ayuda a reconciliarme con el mundo cada mañana.

La paz, mi paz, sois vosotros…

****************************
”Algunas de las costumbres de nuestro tiempo parecerán sin duda bárbaras a las generaciones venideras; tal vez la insistencia en que los niños pequeños e incluso los bebés duerman solos en vez de con sus padres.
Carl Sagan, The Demon-Haunted World: Science as a Candle in the Dark

...esos que van a salvar el mundo

cle.jpg

"No me liberen, yo me basto para eso.” Nanterre, Mayo’68



Existe una especie de personas en auge a los que no puedo soportar. Estas personas se creen en poder de la verdad absoluta e intentan además salvar el mundo sacándonos a los demás de nuestra propia ignorancia.

Creo que soy persona tolerante, lo que no es sinónimo de que me caiga bien todo el mundo. Puedo tener relación con distintas personas independientemente de que su pensamiento sea más progresista o más conservador, aunque con estos últimos no coincidiré mucho por un tipo de ideas probablemente muy dispares.

Son si embargo los “salvadores del mundo” personas que se integran en el grupo de “izquierdas”. En poder de la Verdad absoluta, la cultura y el saber, pueden sin lugar a dudas, salvarnos a todos los demás de nosotros mismos.

Se les puede reconocer porque son esas personas que te muestran claramente el camino a seguir, profesional, ideológica y personalmente sin pestañear. Sin embargo ellos no muestran ningún tipo de coherencia en sus vidas. Pero claro sus actos se presuponen “correctos” porque son los paladines ideológicos de nuestro tiempo.

Su mayor afición es salvarnos a todos, porque todos estamos equivocados. Y salvo que seas un “lameculos autorizado” se sienten en la obligación moral de hacerte entrar en razón.

Las personas civilizadas, entre las cuales no me incluyo, callan y escuchan pacientemente. Otros intentan dialogar con ellos, un gran error, pues esto es un estímulo para agitar y excitar su abundante verborrea y siempre ganan por agotamiento del contrario.

Yo pertenezco a ese tipo de personas que cuando mi escasa paciencia termina, no me entra ningún rubor en advertirles que “no deseo ser salvada de mi propia ignorancia, porque prefiero ser estúpida a pensar ni remotamente que tengo la verdad absoluta sobre algo en esta vida”. Pero en un lenguaje un poco más callejero, para que no les quede ninguna duda.

****************************
Anoche vi NOVIEMBRE de Achero Mañas y me ha sentado fatal :o)

08/05/2005 20:03 Enlace permanente. Hay 11 comentarios.

...cuando ella se duerme

Es ese espacio intemporal justo antes de dormirme, divago sobre la posibilidad de que Morfeo tenga a bien dejarme condicionar mis sueños...

En hora de siesta te veo sentado en el sofá con una camiseta usada, hogareña y aire despreocupado. Me veo acurrucada a tu lado, con la cabeza apoyada en tu pecho, fingiéndome dormida, mientras tú lees por encima de mí.

Me acaricias inconscientemente el brazo y entonces reparas en mi respiración rítmica y profunda. Me crees dormida, ladeas e inclinas la cabeza para comprobarlo. Me alisas el pelo, me besas en la frente.

Yo sonrío con cuidado de que no me veas, que no descubras que me fingo dormida para disfrutar de tu vigilia.

Así escuchando el acompasado bombeo de tu corazón, sintiendo tu calor, sabiendo mi sueño velado, me voy quedando dormida en la fantasía y en la realidad...
09/05/2005 17:19 Enlace permanente. Hay 4 comentarios.

...cómo me temo...

...y más en primavera

Hace un rato volviendo del trabajo he coincidido en un semáforo con un ciclista. El me estaba mirando por el retrovisor derecho cuando, al sentirme observada, he vuelto la mirada. Justo cuando se ha dado cuenta de que le miraba se ha movido hacia delante quedando fuera de mi ángulo de visión. Por fin él me ha sobrepasado moviéndose entre los coches.

Debía tener unos 36 años, castaño y con un aire a lo Andy García muy interesante. Vestía vaqueros, una chaquetita gris y no llevaba alianza. El muy capullo ha seguido con el jueguecito de quedarse a mi altura durante varios semáforos.

Cuando me quedaba sólo una calle para girar a la derecha, he arrancado una hoja de la libreta donde escribo los posts y apoyada en el volante he apuntado mi número de móvil. En mi último semáforo le he adelantado quedándome a su derecha. Cuando se iba a poner verde, le he sonreído antes de pasarle el papelito con mi número, he arrancado y he girado por mi calle.

Ay (léase como suspiro) La verdad es que no me extraña que alguno diga que me tiene miedo, si hay días en los que me doy miedo a mí misma….
10/05/2005 13:47 Enlace permanente. Hay 6 comentarios.

...“Mami, quiero unos calzoncillos chinos”.

He tenido una tarde surrealista, claro que la mañana ya prometía.

Hoy tenía una reunión por al tarde así que le pedí a mi madre que me cuidara de los niños hasta que yo terminara. Este ha sido el relato de la tarde…he tenido para todo…

16,45 : Mis hijos salen del cole. El pequeño me informa que está muy cansado. Le digo que cuando llegue a casa de su abuela se acueste un rato.

17,15: Empiezo a buscar aparcamiento en la zona de mi madre.

17,25: Un capullo me adelanta y casi tenemos un accidente para quitarnos un sitio. Le hago saber lo enfadad que me encuentro, a saber. “Cab…piiii, hijo de piiiii” Mi hijo mayor comenta que desconocía que yo supiera tal cantidad de tacos.
17,35: Estoy al borde de la desesperación. El pequeño se ha dormido en el coche y le cuelga la cabeza en gesto forzado su hermano se la empuja y el otro se da contra el cristal.

17,37: Encuentro sitio¡¡¡¡¡

17,38: Cargo con el pequeño en brazos cuando percibo un líquido caliente en el brazo. Despierta¡¡ Se estaba haciendo pis. Afortunadamente no ha sido mucho porque al despertarse ha parado. Hace años que no se hacía pis dormido¡¡¡ Esto no puede estar pasando.

17,43 Dejo a los niños en casa de mi madre. “Ves quitándole la ropa, se acaba de mear” Me lanzo escaleras abajo.

17,45: Entro en la tienda de chinos que hay al lado del portal de mi madre a comprarle unos pantalones al niño. Cojo los primeros que me parece y cuando voy a pagar el chino me informa que sólo habla chico e inglés. Miro a la derecha a la izquierda, no hay nadie en la tienda excepto otro chino. Así que le empiezo a preguntar al chino, en inglés (válgame) lo que valen los pantalones, que me cobre y que es una urgencia. El chino me dice que no saben lo que valen, que él no es el de la tienda y que va a llamar por el móvil, pero…. Su móvil no tiene batería. Así que le suelto, esto en maño lo más claro posible, que se meta la batería por el culo y me largo…sin los pantalones claro.

17,48: Cuando subo mi madre me ha preparado un café (eso pa’ mis nervios) y le ha colocado un pantalón corto de deporte (enorme) al niño. Le cuento lo del chino, que mi madre encuentra muy divertido. Mis hijos se mueren de la risa. Dejo la chaqueta en casa, ya que la manga tiene un cerco de la meada.

18,35: Me voy a la reunión que es en el centro.

18,48: Encuentro sitio, vaya increíble. Abro la puerta del coche para ir a pagar al parquímetro. Se me cae la cartera en un charco. Al volver a colocar en papelito en el salpicadero piso mal en el bordillo y me tuerzo un pie.

18,49: De camino a la reunión me encuentro con mi ex (no mi exmarido, otro) con una rubia. Me intentan parar pero salgo corriendo diciendo que tengo mucha prisa (era verdad) y jodiéndome el pie cosa mala.

18,53: Llegó a la reunión a tiempo pero… han cambiado de sitio porque la sala está ocupada. Decidimos ir a otro sitio en sentido totalmente opuesto y más alejado de donde tengo el coche.

19,15. Mientras todos van hacia allí yo vuelvo a poner más pasta al coche, casi ha pasado media hora y encima me voy a alejar, así que seguro que no me llega…Y un día como hoy no me voy a arriesgar, seguro que me multan…

20,20: No puedo más de lo que me duele el pie. Suelto mi rollo en la reunión y organizo mil trabajo pendiente. Me voy a casa.

20,38: Llego a casa de mi madre. Recojo a los niños. Mi madre me da su basura para que de camino la eche en un container.

21,05: Llegamos a casa, por fin¡¡¡Coño, me he subido al basura de mi madre entre todas las bolsas. Les doy la cena a los niños y los acuesto, mi hijo pequeño me dice “Mami, quiero unos calzoncillos chinos”. Sonrío, “Claro cariño…” Son las 21,45

Estoy sola. Me quedo dormida veinte minutos en el sofá. Al despertarme me río de todo lo que me ha pasado. La verdad tiene su lado cómico. Me doy un baño y me preparo un cola-cao, nada de café que ya lo que me faltaba es no dormir…

Me acuerdo de lo que me dijeron el otro día, “Tu blog es una mezcla entre Briget Jones y sexo en New York”

Me miro el pie, está fatal debe ser un esguince…

Pongo a Otis Redding “Mi Girl”y empiezo a escribir.

Buenas noches…
11/05/2005 00:58 Enlace permanente. Hay 4 comentarios.

...peceras con piscinas

bf.jpgAyer me encontré con una amiga que hacía mucho que no veía. Nos metimos a tomar un café y a ponernos al día de nuestras vidas.

Esquemáticamente mi amiga me relató su separación, todo el jaleo con la custodia de la niña, el reparto de bienes… Acabada esta parte empezó con lo que ella denominó “Su nueva vida”. Fue como poner en marcha el “rew” del vídeo. Ella me contaba su vida pero yo lo que oía era la mía en versión diferida.

Me relató como nada más separarse se lío con un tío de su edad del que acabó perdidamente enamorada. Como después había entrado en una espiral bastante destructiva de liarse con todo el que pillaba. Hasta aquí la historia, nuestra historia, se parecía bastante. Pero ella para finalizar me contaba que se iba a vivir fuera 6 meses con el tío de 24 con el que estaba liada, porque él iba a hacer un master.

Mi pregunta lógica fue preguntar que qué iba a pasar con su hija a lo que me contestó que se quedaría con su padre.

Mi siguiente pregunta fue si no le parecía mucho tiempo para estar sin su hija de 5 años. Ella contestó que 6 meses se pasan de cualquier manera

Mi siguiente pregunta que si 6 meses se pasan de cualquier manera porqué no le pedía al de 24 en lugar de a la de 5 que la esperara, o mejor porqué no esperaba ella al de 24. Total “sólo eran 6 meses” Ella contestó que un hombre de 24 años, ella tiene 32, no se encuentra todos los días.

Mi siguiente pregunta fue “¿Crees que es amor pues?”. Ella contestó “Mujer es pronto para saberlo”

No intervine más. Ella continúo contándome los preparativos de3l viaje y yo desconecté poniendo el piloto automático “si…si..¿dónde?...no me digas…claro”

En realidad en mi mente la veía tirándose de cabeza a una pecera, buscando una piscina dentro para hacer un cursillo de natación. De lo que no se daba cuenta era que para cuando la encontrara ya se habría ahogado, porque no sabía nadar.

Mi amiga se marchó, y yo sólo le deseé suerte. No creo que volviera a pensar en el tema, ni en las insinuaciones que le hice con mis preguntas.

Lo que sí se es que, me gustaría que alguien me sacudiera de los hombros si alguna vez estoy a punto de hacer algo igual.

Y por mi parte a partir de hoy ya no voy a buscar más peceras con piscina….
12/05/2005 14:30 Enlace permanente. Hay 8 comentarios.

...rosa, rosae (primera parte)

Era primavera de 1989. El año que cayó el muro de Berlin. La vida después del invierno volvía a emerger en todo lo que la vista alcanzaba y otras cosas nacían por primera vez…

Hubiera hecho todo lo que él me hubiera pedido.

En aquella época mi cuerpo y mi mente nunca fueron sincronizados. Y ninguno de ellos concordaba con mi edad. Mi cuerpo intentaba anclarme en la infancia, mi mente me engañaba haciéndome creer que era más madura, más adulta.

Cada mañana al acabar las clases salía corriendo del instituto. Con los libros debajo del brazo y la sudadera agarrada en la cadera llegaba a casa sin resuello. Mi madre tenía la comida ya preparada. Yo comía en un suspiro bajo la atenta mirada materna y luego le decía, sin mirarle a los ojos, que volvía a estudiar a la biblioteca. Yo mentía. Ella callaba con esa mirada de cuando una madre sabe que le están mintiendo, pero consiente.

Salía y me dirigía, siempre corriendo, a su casa. Abría la puerta de la calle sin contestar el portero automático, ya sabía que era yo. Subía las escaleras de dos en dos. Con una mano sujetaba mis cuadernos, con la otra iba desabrochándome los botones de la blusa.

Un par de horas después llegaba al instituto. Entraba tarde a clase. Mi profesor de latín decía que era muy tímida, porque siempre estaba sonrojada. Yo me sentaba con cuidado en aquella silla, en la que tampoco los pies alcanzaban el suelo. Miraba a mi compañero de mesa que me pasaba un cigarro a escondidas y me decía moviendo sólo los labios “para el descanso y me cuentas”.

Y comenzaba la clase, de la que apenas recuerdo “rosa, rosae...”
16/05/2005 13:05 Enlace permanente. Hay 9 comentarios.

...rosa rosae (segunda parte)

Creo que mi fijación por el café viene de entonces

Ya en el rellano podía oler el café. Subía las escaleras de dos en dos. Con una mano sujetaba mis cuadernos, con la otra iba desabrochándome los botones de la blusa.

Siempre me esperaba en la puerta. Me cogía en brazos como a una heroína en apuros. Yo dejaba los libros y carpetas en la entrada y abandonaba mis pequeños zapatos en el recorrido por el pasillo.

Él me subía encima de una banqueta. Yo giraba, como la bailarina de un joyero, mientras él me desvestía y me preguntaba por las clases. Cuando sólo me quedaban puestas aquellas braguitas blancas sin puntillas, ni rasos, ni dibujos, me tomaba el café. Lo tomaba muy caliente, solo y sin azúcar. Le miraba a los ojos desafiante, aunque me sabía cautiva.

A veces yo le pedía que me quitara las braguitas y que me encendiera el ordenador para jugar. Él se sentaba en su cama a mirarme mientras yo me “cargaba” a los marcianitos sentada sobre mis talones. No podía darme la vuelta para mirarle, aunque aquellos pequeños gemidos me permitían imaginar que hacía.

Otras veces con sólo tocarle se desataba la furia contenida entre aquellas paredes que me veían aparecer a menudo de visita. Nada quedaba entonces de la chiquilla provocadora, que empezaba a sacarle partido a su aspecto aniñado.

En una ocasión me metió en la bañera. Me enjabonó por completo y me dijo que me había hecho un abrigo de nubes. Reí como nunca y tiré de él, vestido para que se metiera conmigo. Todo mi “abrigo” se quedó en su piel y sus rizos negros se mojaron dejándole la cabeza llena de rocío. Aquella tarde no fui a clase. Nos quedamos dentro del agua hasta que estuvo fría, hasta que yo no pude dejar de tiritar. Entonces me envolvió en su albronoz y me metió en su cama.

Sólo me quedé una noche en su casa. Yo no dormí.
A las cinco de la mañana tenía el aspecto de un niño dormido, en realidad sólo tenía tres años más que yo, era un niño. Pasé mi mano por sus rizos por última vez y me marché, para siempre. Me fui con el corazón encogido y con la esperanza de que la vida me permitiera volver a amar así.

De todo aquello guardo la tira de un fotomatón, un pequeño anillo con un zafiro azul que ya no me vale, un montón de promesas incumplidas y la certeza de no olvidarle, la certeza de que no me ha olvidado…
17/05/2005 07:35 Enlace permanente. Hay 5 comentarios.

...caminos sin atajos (I)

Algunas historias no pueden tener otros protagonistas...

Es casi increíble echar la vista atrás y con asombro comprobar como la vida a veces nos hace dar un gran rodeo para encontrar lo que ya teníamos.

Romeo y Julieta eran esos dos amigos que todo el mundo piensa que tienen que estar juntos, pero ellos no se deciden. Julieta parecía eternamente insatisfecha con todos los chicos con los que salía. Ninguno era perfecto.

A él, por el contrario, rara vez se le veía con ninguna chica, salvo cuando quedaba con Julieta. Por supuesto sólo como buenos amigos. Si el salía antes de la facultad la iba a buscar, si necesitaba que la llevara en coche a la otra punta de la ciudad perdiendo clase, él lo hacía.

Cuando acabaron la carrera a Julieta le salió una oportunidad para formarse trabajando fuera. Eran casi tres años. Lo tenía claro, se iría a Verona, al fin y al cabo no era demasiado tiempo.

Todos vimos como Romeo le ayudaba a preparar los papeles, a buscarle el pasaporte… Yo, que mi fuerte no es la paciencia le pedía que le dijera algo, que no la dejara irse o que se fuera con ella. “Esto no funciona así” me decía. Y ella se marchó.

Un buen día, cuando a Julieta le faltaban tres meses para volver definitivamente a casa, sonó mi teléfono “Voy a decírselo, ahora sí” la voz de Romeo parecía decidida. Se presentó en Verona por sorpresa.

No sabemos lo que ocurrió, pero volvió desolado y sin decirle que la quería. Julieta me comentó, más tarde, que andaba medio viviendo con un italianito. Afirmaba que los días que había estado Romeo se lo habían pasado muy bien. Pero creo que puedo imaginarme a Romeo en la habitación de al lado mientras ella se lo montaba con el italiano.

Recogí a Julieta en el aeropuerto con la cara de quien es portador de malas noticias. Ella no paraba de hablarme del italiano, de otro que había conocido…”Se casa” le interrumpí “Romeo se casa” A pesar de sus comentarios de indiferencia diciendo que se alegraba, preguntando quien era ella, no podía ocultarlo. Su mundo se desmoronaba como un castillo de arena. Lo que nunca parecía posible iba a pasar.

Aquella boda fue un drama. Julieta de negro más bonita que nunca. Y Romeo sin mirarla dando el sí a una chica que estaba muy enamorada de él. Todos bebimos demasiado, pero por alguna razón no pudimos reírnos.

También Julieta se casó un par de años después con un muchacho que nunca la trató bien.

El tiempo sacó a Romeo de mi vida. Con Julieta seguí manteniendo amistad.
Ellos se seguían viendo ocasionalmente un par de veces al año con sus parejas y los hijos que ambos habían tenido.

Si eran felices sólo ellos lo sabían. Y lo que todos desconocíamos es que a veces y sólo a veces hay trenes que pasan dos veces por la misma estación.

Continuará…
23/05/2005 07:32 Enlace permanente. Hay 6 comentarios.

...caminos sin atajos (II)

Hoy es un día tan bueno como cualquier otro para recobrar la esperanza. Todo depende de ti.

Julieta tenía tres hijos de su marido y doce años juntos. Él nunca la había entendido, ni respetaba su trabajo. Un día él dijo que se iban a separar, que se iba a vivir a casa de sus padres, a otra ciudad. Su matrimonio estaba consumido. Aún así ella le convenció para ir a ver a un terapeuta. Lejos de arreglar la situación, él cada vez estaba más distante. Ella le pedía que al menos lo hiciera por los niños, que no se fuera a vivir fuera.

Una tarde mientras Julieta estaba en la sala de espera del terapeuta su marido le llamó al móvil. “Mira estoy hasta las narices, si quieres hablas tú con el loquero. Me largo. Ya te mandaré los papeles de la separación por correo”

En el transcurso de la consulta Julieta no pudo dejar de llorar. Ni cuando bajó en el ascensor, apoyada, dejando el vaho y sus lágrimas en el espejo. Tampoco sus gafas de sol pudieron cubrir sus ojos lo suficiente para ocultar que lloraba. El llanto no cesó cuando chocó con aquel hombre que tuvo que sujetarla para que no cayera al suelo. “¿Julieta, eres tú?”

¿Cuántas posibilidades hay en una ciudad de dos millones y medio de habitantes de encontrarte con él?

Romeo y Julieta entraron en la primera cafetería que encontraron. Ella le contó todo lo que le ocurría. Romeo la miraba. Era como si no hubiera pasado el tiempo o mejor aún, cómo si el tiempo hubiera convertido a su Julieta en una persona más adulta, más hermosa, más real.

“Siento estar aburriéndote” dijo ella sonándose por enésima vez
“No me aburres” contestó él
“¿Qué tal están tu mujer y tu hijo?” preguntó ella.
“Bien. Nos separamos hace un año” respondió “Siempre quise a otra persona. Ella lo entendió y decidimos ser más felices separados” y haciendo acopio del valor que llevaba años acumulando, añadió “Julieta nunca te he olvidado. Te quiero desde el instituto, cuando te dejaba copiar de mis exámenes. Te quise cuando hicimos la selectividad y tú no sabías si te llegaría la nota. Te quería cuando me presentabas a tus primeros novios. Te quería cuando te marchaste y cuando no fui capaz de decírtelo en Verona. Te quería en mi boda y no te miraba para que nadie lo descubriera. Y cuando tú te casaste y tenias a tus hijos y no eran míos. Te quiero a pesar de que hayan pasado los años y tengas los ojos hinchados. Y si no te lo digo hoy, se que la cobardía no me dejará vivir”

De esto hace tres años. A aquel café le siguió una época complicada, pero feliz.

Comí con Romeo y Julieta hace un par de meses. El sigue tranquilo, atento, dulce, enamorado, como siempre. Ella ha cambiado. Lo mira como si lo estuviera descubriendo en cada gesto, en cada palabra. Como si siempre hubiera estado allí pero ella se acabara de dar cuenta.

En octubre se casan pero, en realidad, no necesitan que nadie levante acta de su amor.
24/05/2005 07:26 Enlace permanente. Hay 11 comentarios.

...momentos

¿Qué vas a hacer ahora Minerva?

Ahora que algunas noches ves amanecer sin dormir
Que se te queda frío el café leyendo las noticias
Que tiemblas al desvestirte
Y aprovechas la ducha para llorar

Ahora que andas descalza por la hierba
Que te sonrojas en el espejo
Y te dan miedo los semáforos

¿Qué vas a hacer ahora Minerva?
Ahora que el cardiólogo te ha desahuciado

...para bien y para mal

No hay nadie en casa. Enciendo el ordenador. Evito que el Messenger inicie sesión. Ahora no. Pongo la música. Suena “What can I do” de los The Corrs.
A ritmo de la música me desvisto, siempre bailo cuando estoy sola. Abro el grifo de la ducha. Dejo en el suelo la última prenda de ropa. Me meto en la bañera. Hace un calor horroroso. Se me eriza la piel al contacto del agua. Sonrío al recordar un comentario que me han hecho en la comida. Dejo que el agua empiece a envolverme desde la cabeza.

¿Quién soy? Soy la madre, la ex, la hija, la amiga, la amante, la profesional, la voluntaria, la prudente, la temeraria, la perdida, la encontrada, la confundida, la deseada, la dejada, la frívola, la profunda… Soy todas ellas y ninguna. Y todas ellas se marchan por el desagüe dejando sola a la mujer. Sólo soy yo y con eso ya es bastante.

Y quién espere encontrar otra cosa, se equivoca.

“Si buscas en mí algo excepcional, te voy a desilusionar, no esperes nada nuevo de un hombre de costumbres […]
Y si un día vuelves a llamar te vas a desilusionar vivo con la costumbre de no quererte nunca más…”
La Fuerza de la Costumbre. Gabinete Caligari.

P.D. Para colmo de males, y para rematar la racha hoy me han anunciado que es probable que el día 18 de junio me tenga que desplazar 320 km para ir a dar una charla, que ni siquiera tengo preparada. Hablar sobre futuro, personas, proyectos, esperanza… si no sé nada sobre eso.
Con lo que odio viajar…sola…
27/05/2005 00:05 Enlace permanente. Hay 17 comentarios.

...canción de otoño en primavera

[...]
Otra juzgó que era mi boca
el estuche de su pasión;
y que me roería, loca,
con sus dientes el corazón.

Poniendo en un amor de exceso
la mira de su voluntad,
mientras eran abrazo y beso
síntesis de la eternidad;

y de nuestra carne ligera
imaginar siempre un Edén,
sin pensar que la Primavera
y la carne acaban también...

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer.
[...]

Nos lo regaló: Rubén Darío
28/05/2005 21:48 Enlace permanente. Hay 3 comentarios.

...¿dónde está Murcia?

abajo_el_amor.jpgBelén es una amiga que ha depurado una técnica de ligue infalible. Todo se resume en la frase ¿Dónde está Murcia?

Cuando encontramos un grupo de chicos siempre se va al que está más bueno, se acerca, empieza a escuchar la conversación que lleva con la otra persona y en el momento adecuado suelta una frase del tipo ¿Dónde está Murcia? Bueno no tiene porqué ser esa frase concretamente, algunas variantes son ¿Oriente medio está cerca de China? ¿qué significa con alevosía? O mi favorita ¿Un champiñón es un ser vivo?

El guayabo en cuestión se gira, la mira con cara de “vayaunatíaconlaquepuedofardardeconocimientos”, ella parpadea un par de veces como esperando la contestación y yo para mi desesperación empiezo a sentir unas náuseas terribles. Está todo perdido.

Hay que reconocer que la técnica tiene su mérito. Elegir la pregunta es fundamental. No puede ser una pregunta demasiado evidente, porque se pensarían que le estás tomando el pelo, ni tampoco muy difícil, porque entonces el tío en cuestión no la sabe responder. Además hay que adecuarla al nivel cultural del elegido. Cuanto más inteligente el hombre mejor funciona el método.

Un día le dije a Belén, muy seria, que me parecía muy feo su método para ligar a lo que me contestó: “Tú sigue pareciendo lista que no te vas a comer ni una rosquilla”

Y es que no nos engañemos a todos nos gusta tener algo que enseñar.

A Belén le daban la razón aquí , aquí también y aquí
29/05/2005 22:39 Enlace permanente. Tema: riéte conmigo Hay 11 comentarios.

...momentos(I)

Él le ha dicho que, a veces, se estremece cuando está en la cama y recuerda la primera vez que ella dibujó con su dedo el surco de su espalda.

Y ella, sonriendo, le ha acariciado el pelo.
30/05/2005 18:00 Enlace permanente. Tema: momentos Hay 4 comentarios.




ATHENA

Temas

Archivos

Enlaces

así soy

  • Este es mi botón, llévalo si quieres
  • http://marcapaginas.net/dislexicos/index.html

Ellos

Ellas

Otros

  • http://www.nedstatbasic.net/stats?ADTG2w8taL3B+1GCABLC2OWaliUQ


Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras, y Evento Blog España. Vota en los Premios Bitacoras.com [Blog Oficial en LaInformacion.com]